El Consejo Andaluz de Colegios de Médicos, ante la alerta sanitaria declarada por la Consejería de Salud y Familias de la Junta de Andalucía, y frente a las distintas informaciones que se vienen expresando en los medios respecto a la actuación de dicha Consejería, quiere manifestar su total respaldo a las actuaciones que desde la misma se han llevado a cabo desde el momento en que se confirmaron las evidencias definitivas de la existencia de infección por Listeriosis y foco de la misma nuestra comunidad.

Consideramos que en estos momentos es necesario apoyar la actuación de los profesionales sanitarios que en esta situación tan grave como inesperada, han reaccionado de manera modélica motivando la adopción por la Consejería de las medidas oportunas para ofrecer una respuesta asistencial a la población afectada, y al mismo tiempo una información transparente, continua, detallada y exhaustiva a los ciudadanos a través de los medios de comunicación y de las redes sociales, tratando en todo momento de evitar generar la alarma social que de forma inevitable se produce en este tipo de situaciones.

Estimamos que en nada ayuda a los afectados y profesionales implicados en el tema trasladar a los medios de comunicación un debate político que solo sirve para enrarecer el ambiente que rodea a una situación de este tipo, ya grave de por sí. Y al mismo tiempo generar un tono de crispación en la población, cuando lo más importante en estos momentos es la salud de todos aquellos afectados de forma directa así como la inquietud e incertidumbre de sus familiares y allegados a quienes se desea una pronta recuperación.

Ni que decir tiene que el Consejo Andaluz de Colegios de Médicos insiste en reconocer el ímprobo esfuerzo y enorme profesionalidad demostrada por los distintos profesionales que han venido desarrollando su labor desde la faceta epidemiológica, asistencial e inspectora, y no nos cabe duda de que las medidas se han ido tomando de manera oportuna y siempre que los datos han contrastado de forma fehaciente el brote, poniendo en marcha los mecanismos y protocolos que se vienen desarrollando en esto últimos días por la administración sanitaria.

No creemos pues que sea el momento de recurrir a un debate sobre la tardanza o no en declarar la alerta, no solo por la gran dificultad que entraña la detección del origen de un brote de este tipo y los riesgos que conlleva la adopción de forma precipitada de decisiones de esta envergadura, sino que es el momento de mostrar el total y absoluto apoyo a los profesionales integrantes del equipo de coordinación y seguimiento establecido durante estos días, en quienes debemos depositar nuestra confianza en una resolución pronta y efectiva de esta extraordinaria situación y por supuesto, los mejores deseos de restablecimiento a los afectados por la enfermedad.